El Código de Barra de una empresa o de sus productos es como el lenguaje interno de las empresas, tanto a nivel local como internacional. Así como en cualquier habla, se asocia una imagen acústica a una palabra, el lenguaje del Código de Barra permite la representación de códigos de productos mediante un "símbolo de barras" y su "traducción numérica en cifras arábigas".
La inscripción en el Código de Barras de una empresa así como de sus productos es una tendencia consolidada en todo el mundo. Este sistema permite a las empresas y a sus productos ingresar al mercado con grandes beneficios para todos los integrantes del canal de distribución, desde el fabricante hasta el consumidor final.
Utilizar el sistema de codificación por Barra abre, para el productor, canales de distribución, a los que no accedería sin este requisito, tales como supermercados, hipermercados, etc. También lo coloca en condiciones de competir y comercializar sus productos en los mercados internacionales que se manejan con este criterio de codificación, lo cual le permite ampliar su capacidad productiva y mejorar su economía de escala.
Los segundos beneficiarios del uso del Código de Barra en la cadena de comercialización son los distribuidores y minoristas, que al contar con un lenguaje único para todos sus productos, logran un manejo más eficiente de sus precios, sus modificaciones, stock máximo y mínimo.
Por último, son los clientes de una empresa, los consumidores finales, quienes se benefician con este sistema de codificación. Por un lado, porque evita el error de los operadores en la digitalización de los precios y por otro, porque el cliente reduce su tiempo de espera en la tarea de obtener el comprobante y realizar el retiro de la compra.